Reestructurar vs. refinanciar deuda: cuál conviene
“Reestructurar” y “refinanciar” se usan muchas veces como sinónimos, pero no lo son. Confundirlos lleva a que una empresa pida la solución equivocada frente a un acreedor —o que se demore en pedir la correcta—. Esta es la diferencia real entre las dos.
Refinanciar: la empresa todavía puede pagar
Refinanciar es renegociar la tasa o el plazo de una deuda que la empresa todavía puede pagar bajo sus condiciones actuales, pero que ya no le conviene mantener así. Por ejemplo: una empresa que tomó un crédito a una tasa alta hace unos años y hoy puede acceder a mejores condiciones, o que quiere extender el plazo para aliviar el flujo de caja mensual sin que eso signifique que está en problemas para pagar.
En un refinanciamiento, la relación de la empresa con el acreedor sigue siendo, en esencia, la misma: se ajustan condiciones puntuales, no la estructura completa de la deuda.
Reestructurar: la empresa ya no puede sostener las condiciones originales
Reestructurar es un paso más profundo. Se usa cuando la empresa ya no puede sostener las condiciones originales de la deuda —ni la tasa, ni el plazo, ni a veces ni siquiera el monto total—, y lo que hay que replantear es el esquema completo: montos, garantías y plazos, y en algunos casos hasta quitas de capital o intereses.
Una reestructuración normalmente implica una negociación más compleja con el acreedor o, si la deuda está en el mercado de valores, con la asamblea de tenedores de bonos. No se trata de mejorar condiciones: se trata de encontrar un esquema que la empresa efectivamente pueda cumplir, partiendo de que las condiciones originales dejaron de ser viables.
Cómo saber cuál le corresponde a tu empresa
La pregunta clave es simple: ¿la empresa puede cumplir con la deuda tal como está, aunque las condiciones no le convengan? Si la respuesta es sí, probablemente alcance con refinanciar. Si la respuesta es no —si hay riesgo real de incumplimiento bajo las condiciones actuales—, lo que corresponde es una reestructuración.
Bull Bear analiza la situación financiera real de la empresa antes de recomendar un camino u otro, y acompaña la negociación con los acreedores o con la asamblea de tenedores de bonos hasta llegar a un acuerdo sostenible. Ver más en Reestructuración de Deuda.
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