La planificación patrimonial no es solo un tema para el final de la vida de una persona: es ordenar hoy cómo están estructurados los activos de una familia o de un empresario, para que la administración sea clara en el presente y la transferencia —por sucesión o por decisión propia— no se convierta en un problema legal o familiar más adelante.
Qué hacemos en planificación patrimonial
- Estructuración legal de activos inmobiliarios.
- Administración y transferencia patrimonial.
- Liquidación y partición de herencias.
Empezamos con un inventario claro del patrimonio —inmuebles, participaciones societarias, otros activos— y de cómo está estructurado legalmente hoy. A partir de ahí, diseñamos la forma más ordenada de administrarlo y de transferirlo a la siguiente generación o a quien corresponda, minimizando conflictos entre herederos y exposición legal innecesaria.
Cuando el proceso llega por el lado de una herencia ya abierta, acompañamos la liquidación y partición: identificamos los activos involucrados, coordinamos con los herederos y sus abogados, y llevamos el proceso hasta que el patrimonio queda repartido y formalizado conforme a la ley.
Por qué conviene planificar antes de que haga falta
La mayoría de los conflictos patrimoniales que vemos no nacen de mala fe entre familiares: nacen de que nadie definió con claridad, en vida, cómo se iba a repartir o administrar el patrimonio. Cuando esa definición no existe, la ley decide por defecto —y no siempre de la forma que la familia o el empresario hubiera querido—. Planificar con anticipación permite que sea la persona dueña del patrimonio quien decida cómo se organiza y se transfiere, en vez de dejarlo librado a lo que resulte de un proceso sucesorio sin planificación previa.
Cómo trabajamos
- Relevamos el patrimonio completo de la persona o la familia: inmuebles, participaciones en empresas, y cualquier otro activo relevante, junto con la situación legal actual de cada uno.
- Identificamos riesgos de exposición patrimonial —deudas propias del negocio que puedan afectar activos personales, por ejemplo— y proponemos la estructura legal que mejor separa y protege cada activo.
- Diseñamos el esquema de administración y transferencia que mejor se ajusta a la voluntad de la persona y a la situación de la familia, coordinando con los abogados y contadores que correspondan.
- Cuando ya hay una herencia abierta, gestionamos el proceso de liquidación y partición de principio a fin, buscando minimizar tanto el desgaste legal como el desgaste familiar del proceso.
