A diferencia de la deuda, la emisión de acciones en el mercado de valores significa levantar capital vendiendo una parte de la propiedad de la empresa a inversionistas, sin comprometer flujo de caja futuro con pagos de capital e intereses.
Qué hacemos en la emisión de acciones
Evaluamos si tu empresa está en condiciones de abrir capital, estructuramos la oferta (valoración, porcentaje a colocar, derechos de los nuevos accionistas), y te acompañamos ante los reguladores y la bolsa de valores hasta la colocación entre inversionistas.
Antes de estructurar la oferta, analizamos por qué le conviene a la empresa capital en vez de deuda: si el proyecto necesita un socio que comparta el riesgo, si el flujo de caja todavía no soporta pagos fijos de capital e intereses, o si abrir la propiedad ayuda a profesionalizar el gobierno corporativo de cara a etapas futuras de crecimiento. Esa conversación define el tamaño de la ronda y qué derechos y protecciones tiene sentido ofrecerle al nuevo inversionista.
Cómo acompañamos el proceso
- Revisamos la situación societaria, financiera y de gobierno corporativo de la empresa antes de salir al mercado.
- Preparamos el material de la oferta y los términos que se le presentan al inversionista: qué porcentaje se coloca, qué derechos políticos y económicos tiene, y bajo qué condiciones de salida.
- Acompañamos las negociaciones con los inversionistas interesados hasta el cierre de la colocación.
- Seguimos disponibles después de la colocación, en la relación con los nuevos accionistas y en las siguientes decisiones de estructura de capital de la empresa.
Acciones frente a deuda: la decisión de fondo
La diferencia central frente a emitir deuda (Obligaciones Negociables o Papel Comercial) es que emitir acciones no compromete flujo de caja futuro con pagos obligatorios de capital e intereses. A cambio, los socios actuales diluyen su participación en la empresa. Ninguna de las dos opciones es mejor en abstracto: depende de si la empresa prefiere mantener el 100% de la propiedad y asumir pagos fijos, o compartir la propiedad a cambio de no comprometer caja. Ayudamos a la empresa a tomar esa decisión con los números reales sobre la mesa, no solo con la preferencia inicial de sus dueños.
Qué implica en la práctica para los dueños actuales
Abrir capital cambia la forma en que se toman decisiones en la empresa: los nuevos accionistas típicamente ganan derecho a información financiera periódica y, según cuánto porcentaje adquieran, voz en decisiones relevantes. Parte de nuestro trabajo es ayudar a los dueños actuales a definir de antemano qué derechos están dispuestos a ceder y cuáles quieren preservar, para que la negociación con el inversionista parta de esa definición en vez de resolverse sobre la marcha.
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